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Cambiar de profesión nunca es una decisión sencilla. Requiere valentía, aprendizaje y la confianza de quienes están dispuestos a dar una oportunidad. Morris Okpo decidió empezar de cero para construir un futuro más estable y encontró en el transporte profesional una profesión en la que crecer. Esta es la historia de cómo el esfuerzo, la formación y el apoyo de un equipo hicieron posible ese cambio.

Hay personas que encuentran su profesión desde muy jóvenes y otras que descubren su verdadero camino después de haber recorrido distintas etapas. La historia de Morris Okpo pertenece a este segundo grupo. Su trayectoria demuestra que nunca es tarde para reinventarse cuando existe la voluntad de aprender y seguir avanzando.

Antes de convertirse en conductor profesional, Morris trabajó en diferentes empresas y desempeñó distintos oficios. Uno de sus últimos empleos fue en el sector de la telefonía, donde el ritmo de trabajo y la presión constante terminaron por convencerle de que necesitaba un cambio. Las llamadas continuas y la sensación de trabajar siempre con prisas le llevaron a buscar una profesión que le ofreciera una mayor estabilidad y tranquilidad.

Fue entonces cuando, a través de Lanbide, descubrió la posibilidad de formarse como conductor profesional. Comenzó desde cero, obteniendo primero el permiso de conducción para camión, después el Certificado de Aptitud Profesional (CAP) y, posteriormente, la autorización ADR para el transporte de mercancías peligrosas, ampliando así sus oportunidades dentro del sector.

Tras completar su formación llegó la oportunidad de incorporarse a Fernández y Aedo. Durante sus primeros meses estuvo acompañado por conductores con una amplia experiencia que le ayudaron a dar sus primeros pasos en la profesión. José le enseñó el funcionamiento de las descargas y Toni le ayudó a ganar seguridad al volante. Gracias a ese aprendizaje progresivo, Morris fue adquiriendo la confianza necesaria hasta convertirse en el profesional que es hoy.

Actualmente realiza rutas por Francia y diferentes puntos de España, especialmente Barcelona y Tarragona, disfrutando de una profesión que asegura haber elegido en el momento adecuado de su vida.

Uno de los aspectos que más valora de Fernández y Aedo es la organización con la que trabaja la empresa y los recursos que pone a disposición de los conductores. Dispone de todos los equipos de protección individual necesarios, sistemas de seguridad, herramientas digitales para facilitar el trabajo diario y una comunicación permanente con el jefe de tráfico y el resto del equipo mediante teléfono y WhatsApp.

Aunque la carretera implique muchas horas conduciendo en solitario, Morris asegura que nunca tiene la sensación de trabajar solo. Destaca el buen ambiente entre compañeros y la facilidad para resolver cualquier duda o incidencia. Como él mismo resume, «conduces solo, pero trabajas en equipo».

También aprecia especialmente la confianza que la empresa deposita en sus conductores. Saber con antelación las rutas, las horas de trabajo y las tareas previstas le permite desarrollar su jornada con tranquilidad y seguridad, algo que considera fundamental para desempeñar bien su trabajo.

En sus viajes suele llevar la comida preparada desde casa y aprovechar las paradas para calentarla en el microondas del camión, aunque de vez en cuando también disfruta haciendo una pausa para comer fuera durante la ruta.

Cuando habla de la profesión no pone el foco en las dificultades. Al contrario, asegura que cada destino tiene su atractivo, aunque reconoce que uno de los lugares que más le sorprendió fue Teruel.

Quienes le conocen lo describen como una persona cercana, amable y siempre dispuesta a colaborar. Si hay un valor que considera imprescindible, ese es el respeto. Cree que mantener un trato respetuoso entre las personas es la base de cualquier buen ambiente de trabajo.

Padre de cuatro hijos, reconoce que una de las principales razones por las que decidió cambiar de profesión fue poder ofrecerles un futuro con mayor estabilidad. Esa motivación continúa siendo uno de los motores que le impulsan a seguir creciendo profesionalmente.

Su siguiente objetivo es realizar rutas internacionales de mayor recorrido, un reto que le permitirá seguir desarrollándose dentro del sector y asumir nuevas responsabilidades.

La historia de Morris Okpo demuestra que cambiar de rumbo siempre es posible cuando existe determinación, ganas de aprender y una empresa dispuesta a confiar en las personas. Porque, a veces, empezar de cero es el primer paso para encontrar el lugar donde uno realmente quiere estar.

Si desea tener más información sobre transporte mercancías peligrosas  o de alguno de nuestros servicios no dude en contactar con nosotros.

 

Morris Okpo